Guía de la expresión del bebé

Entender a los bebés no es una tarea fácil, pues antes de comenzar a hablar los padres sólo pueden recurrir a la interpretación de sus gestos, acciones y balbuceos para lograr comprenderlos. Una investigación realizada por expertos españoles de las universidades Nacional de Educación a Distancia, Murcia y Valencia -y financiada por el Instituto del Bebé Nuk-, podría facilitar esta tarea. El estudio llamado “Guía de la expresión del bebé” recogido por ABC, logró descifrar el lenguaje de las guaguas durante los primeros meses de vida, asociando comportamientos específicos a manifestaciones de alegría, tristeza, sorpresa, ira, miedo o asco. Podemos ver la guia en este enlace.

¿Por qué balbucean los bebés?

Una mañana, tu pequeño ruiseñor te sorprenderá cuando realice sus primeros gorgoritos. ¡Dios mío! Qué alegría para papá y mamá cuando su pequeñín no sólo emplea su acostumbrado llanto o grito de demanda, y experimenta por primera vez la necesidad de establecer un diálogo con ellos mediante ese gorjeo maravilloso de sus cuerdas vocales, al que acompañará un rostro sereno o sonriente.

Entorno a los dos meses, el bebé comienza a responder al estímulo y las palabras amorosas de mamá, mediante un primer intento de imitarla y dialogar con ella emitiendo sonidos vocálicos. Un paso más, se produce cuando, a partir del sexto mes, el niño empezará a balbucear como una alondra mañanera en su cuna. No tiene necesidad de llamar nuestra atención o de decirnos nada, aunque sus sonidos nos inciten a acudir a su lado. El bebé cuando balbucea juega con su voz, por el placer de escucharse; ejercita sus órganos fonadores con dicha actividad, emite nuevos y diversos sonidos, empleando entonaciones y repitiendo incesablemente ciertos sonidos ¡menudo parloteo!

Ya a partir de los ocho meses, será capaz de reproducir sílabas repetidas (ecolalia) como: ta, ta, ta,…, baba, mama, yaya. La primera vocal articulada suele ser la ‘a’ y las primeras consonantes las que se forman con solo abrir los labios (m, b, p) o colocando la lengua detrás de los dientes (d, t), que curiosamente son fonemas comunes en todos los idiomas.

Desde luego, no parece que nuestro bebé lo haga porque necesita comunicarse con nosotros o quiera llamar nuestra atención. Si quisiera comer, emplearía su habitual berrido. ¿Por qué el niño balbucea, entonces? El bebé no balbucea porque nos demande atención, quiera comer, sienta frío, etc., lo hace cuando se siente contento y satisfecho, los más largos parloteos se producen precisamente cuando el bebé tiene cubiertas todas sus necesidades y está a gusto. Estos monólogos entonativos y silábicos tan divertidos para él (y tan preciosos para nuestros oídos paternales) son importantísimos ya que en esta fase se produce un desarrollo fonético, que no tiene intenciones comunicativas, sino que suponen para él un placer y con ello, consigue ejercitar y preparar sus su órganos fonadores, entrenamiento que les llevará a hablar cuando haya llegado a la madurez previa necesaria.

Esta fase pre-lingüística tiene lugar durante el primer año de vida del bebé, éste juega con sus órganos de fonación sintiendo sensaciones musculares, vibratorias y auditivas: gorjeos, gritos, risas, ruidos, succión y balbuceo. Todo ello es clave para comenzar con las primeras producciones verbales, con clara intención comunicativa ¡un paso realmente importante para el bebé!

Patro Gabaldón. Redactora de GuiaInfantil.com

Nuevo producto educativo y tecnológico para escuelas infantiles

minus ha lanzado D5EN5 Kinder, un producto educativo para escuelas infantiles que integra juego, tecnología y educación. Todo el material lo han pensado para niños los de 0 a 3 años y siempre combinando formatos y soportes (analógico y digital), como la vida misma. El tema de su primer bául son ‘Los instrumentos’, y su objetivo es ‘sorprender cada año con nuevos productos que destaquen por su originalidad e incorporen la tecnología de forma natural’.

Esta primera entrega contiene diferentes herramientas didácticas y materiales que aportan un valor añadido al trabajo en el aula:

– una tableta digital con contenidos incorporados

– páginas textiles sitluetas, velcro, muñecos para pegar y despegar..

– un DVD educativo con dibujos protagonizados por personajes D5EN5

– una guía didáctica que incorpora fichas descargables, cuentos en distintos idiomas, animaciones, juegos…

En su página tenéis más información sobre este magnífico baúl.

Los mordiscos en la escuela

Morder en la guardería, de vez en cuando, forma parte del desarrollo normal del niño, pero cuando el bebé o el niño lo hace de forma persistente, puede ser motivo de preocupación, tanto para los padres como para los educadores. Los mordiscos de los bebés y niños son muy dolorosos para el que los recibe y, además, puede provocar conflictos entre los compañeros. Los niños, una vez que han sufrido repetidas agresiones, tienden a rehusar la cercanía del niño que muerde y terminan aislándolo del grupo. Para poner fin a este tipo de conducta, el primer paso es saber por qué lo hace.

Causas de los mordiscos de los niños y bebés

Los bebés utilizan su boca para explorar, para aprender más sobre su mundo y para relacionarse. Desconocen el dolor ajeno y carecen de autodominio: actúan por impulsos. Tan pronto muerden porque están alegres, como porque quieren conocer los objetos o necesitan aliviar el dolor de sus encías. El caso de los niños de 1 a 3 años es diferente. A esta edad se tienen que ir incorporando a la vida en colectividad, pero aún no suelen poseer el lenguaje necesario, ni tener las habilidades sociales suficientes para poder comunicarse y hacerse respetar. Morder es una manera rápida de conseguir un juguete o de llamar la atención. También utilizan este recurso cuando experimentan situaciones que les causan estrés o frustración, como, por ejemplo, un entorno desconocido, tener hambre, el nacimiento de un hermano o sentirse agredidos. Otros niños muerden, sencillamente, por imitación.

En la edad preescolar los mordiscos dejan de ser frecuentes. A veces pueden recurrir a este arma para controlar una situación, como autodefensa, para llamar la atención o por una gran frustración o enfado. Pero si a esta edad, un niño muerde de forma persistente, puede reflejar problemas emocionales o de comportamiento, ya que posee las habilidades suficientes para poder expresar sus necesidades y sentimientos sin morder. Es posible que su conducta sea un reflejo de problemas de relación social con otros niños a los que no se quiere someter, el resultado de una disciplina excesiva o severa o una consecuencia de su experiencia como testigo o víctima de acciones de violencia física.

Cómo evitar que los niños muerdan a sus compañeros

Aunque el problema de los mordiscos es normal, no debemos resignarnos a “sufrirlos” con la esperanza de que desaparecerán con el tiempo, porque en muchos casos no es así. Hay que estudiar cuáles son las situaciones en las que existe mayor riesgo y debemos tratar de anticiparnos para reducir los comportamientos no deseados.

– Si al niño le están saliendo los dientes o está en una fase de exploración, hay que proporcionarle gran variedad de juguetes y cosas que pueda morder para calmarse (mordedores, galletas, zanahorias frías…).
– Si dos niños se suelen pelear a menudo por un mismo juguete, podemos comprar más ejemplares para que jueguen simultáneamente.
– Si suele morder cuando tiene hambre o está cansado, se puede acortar el tiempo de juego para que coma antes y pueda descansar.
– Si muerde para llamar la atención, se debería pasar un poco más de tiempo con él, pero siempre haciendo una actividad positiva (leer un cuento, jugar a la pelota…), nunca como consecuencia de haber mordido. Hay que evitar que el grupo de juego se aburra, esté nervioso en exceso o sea demasiado numeroso. Y, por supuesto, estar lo suficientemente atentos y cercanos para poder intervenir con rapidez en caso necesario.

Virginia González 
Psicóloga
Profesora de Educación Infantil

NUNNA – Plataforma de comunicación online para Centros de Educación Infantil

¿Qué es Nunna Online?

Nunna es la primera plataforma de comunicación y gestión online específica para centros de Educación Infantil que permite una comunicación directa, eficiente y privada entre la escuela (profesores y directores) y la familia (padres). Es una herramienta amigable, intuitiva y de gran versatilidad pues se personaliza y adapta a las necesidades de cada guardería. Su conjunto de módulos integrados en una única plataforma garantiza la necesaria inmediatez de comunicación y la exigencia de horarios de las familias y guarderías. Desarrollada con tecnología de vanguardia Cloud Computing (Computación en la nube).

Acceder a NUNNA.

Cómo jugar con los bebés menores de 1 año

Pensamos que los bebés recién nacidos, en general, viven en su mundo y todavía nos parece pronto para jugar con ellos. De momento, al bebé sólo parece interesarle comer y dormir, pero, aunque es su máxima prioridad, desde los primeros días de vida podemos interactuar con ellos y estimularles mediante juegos apropiados a su desarrollo mental y físico. Precisamente, nos referimos a juegos que estimulan su desarrollo y que les ayuda a percibir nuestra afectividad y nuestra atención.

Algunas formas para jugar con tu bebé

Aún cuando nuestro bebé no entienda lo que le decimos, les encanta escuchar nuestra voz, les encanta mirar los gestos de nuestro rostro, les encantan nuestras caricias y nuestro contacto…, nosotros somos su mejor juguete en esta etapa de la vida.

En pocos meses nuestro bebé estará más dotado para intentar establecer con nosotros una comunicación consciente, empezarán a provocarnos con sus lindas miradas y sonrisas, con sus gorjeos o grititos. En este momento podemos realizar con ellos juegos más activos como hacerles pedorretas en la tripita, hacer ejercicios de gimnasia, hacerles volar en el avión de nuestros brazos, manipular sonajeros o jugar al cucutrás, privándole de nuestra visión temporalmente. Si les ponemos alguna sabanita delante del rostro para que no nos vean, seguro que intentarán deshacerse de ella para no perdernos de vista. El final de baño ofrece una buena oportunidad para estos juegos, por el bienestar y relajación que proporciona al bebé, nuestra cercanía y el tacto en su piel.

A partir de los seis meses el niño experimentará un gran avance motor y este es el momento ideal para empezar a proporcionarles juguetes adecuados y seguros: pelotas, muñecos de texturas suaves y blandas, juguetes musicales que puedan hacer funcionar de manera sencilla, etc. Y, por supuesto, debemos seguir con nuestra cercanía y contacto físico: cosquillas, rugidos de león amenazante que se come a besos su tripita, canciones como los cinco lobitos tiene la loba en la que se mueve la manita, jugar con sus deditos, con sus piernas o brazos, leer cuentos empleando distintas voces o marionetas… y un larguísimo etcétera.

Patro Gabaldón. GuiaInfantil.com

Rabietas infantiles

¿Qué son las rabietas? ¿Porqué se producen? ¿Con qué frecuencia se considera normal este comportamiento en los niños? y, sobre todo, ¿cómo actuar ante estos arranques de lloros y pataletas infantiles?

La asesora en pedagogía infantil, Mar Sánchez Marchori, directora del Instituto Valenciano de Pedagogía Creativa, responde a estas preguntas y aconseja a los padres sobre como actuar ante una de estas situaciones.