Actividades del segundo trimestre

Con la vuelta al cole tras las vacaciones de Navidad y Reyes celebraron el cumple de Álvaro.

Le encanta la caja misteriosa. En casa también tenemos una. La rellenamos de diferentes objetos y conforme los saca le contamos una pequeña historia.
Sus compis de clase le pintaron con las huellas de los dedos esta estrellita para guardar de recuerdo de su primer cumpleaños.
De regalo a los amig@s dimos este puzzle, porque otra idea de regalo que teníamos era un libro, pero otro nene se nos adelantó. Y es que cuando son tan pequeños no es fácil saber que regalar. Tiene que ser algo seguro y estimulante.
Para el Día escolar de la No Violencia y la Paz (30 de enero) hicieron esta corona. De «deber» para casa nos mandaron decorar en familia una flor con la que montaron un bonito mural.

El día de San Valentín lo pasaron super bien decorando una corona de corazones y haciendose divertidas fotos en el photocall.
Estas son las consignas de la semana de Carnaval. La pena que Álvaro faltó toda la semana por estar malito.

Actividades del primer trimestre

Esta foto fue la primera que me pasaron de la guardería. Era su tercera semana. Septiembre fue un mes de adaptación para todos. Álvaro se tenía que adaptar al entorno del cole, las profes, los horarios… Las profes tenían que ganarse su cariño y confianza. Así que las actividades en su mayoría fueron improvisadas y juego libre.
Una vez superado el período de adaptación me han ido mostrando fotos con algunas de las muchas actividades que realizan. Aquí están con bits de colores, los cuales ven después de la asamblea. También los tienen de animales, de instrumentos musicales, obras de arte…
Aquí están con la «teacher». Todos los días tienen media hora de actividades con ella. Aquí ha llegado con una caja misteriosa en la que no se sabe que hay dentro y en la que mete la mano y va sacando los diferentes animales y contando una pequeña historia de cada uno. A Álvaro le encanta esta actividad, me cuenta su profesora que presta mucha atención y que mira los animales escuchando las explicaciones de la teacher.
Con la llegada del otoño han salido al patio, han cantado canciones, visto las hojas de los árboles, han cogido hojas y las han chafado. Y es que les llama la atención como hacen ruidito y se rompen.
El 9 de octubre, con motivo de la festividad de la Comunidad Valenciana han decorado entre todos una gran bandera. También han pintado con pintura de dedos una corona de rey y un escudo.
En Halloween todo estuvo muy bien decorado. Álvaro se disfrazó de araña. También pintaron y decoraron calabazas y esqueletos.
El 2o de noviembre, con motivo del día universal de la infancia, todos los niños plasmaron las huellas de sus manos en un bonito mural.
Álvaro salió con esta manualidad, sencilla xo bonita. Es una carita contenta sujetada por una pajita que de lengua tiene un globo y como podéis apreciar han decorado su corona.

A estas alturas del curso la asamblea ya es uno de los momentos que más disfrutan. Ya se conocen y les encantan poner a cada uno en su lugar, en la casa los que no han asistido al cole y en el cole los que si, les encanta mirar por la ventana para ver si ha salido el sol y cantar las canción de los días de la semana.
En Navidad han decorado un árbol de Navidad y cada día ha salido con un adorno. Este muñeco de nieve me ha gustado mucho. También les ha visitado Papá Noel y les ha dejado un regalo. Algunos niños se han asustado.

Álvaro en el cole

Hola a tod@s!

Os iré compartiendo algunos post con las actividades que realiza Álvaro en la escuela infantil y otros temas de interés.

Él empezó «el cole» el 2 de septiembre, apenas tenía 8 meses y estaba empezando a gatear. Como nació el 31 de diciembre de 2018 le toca el aula de 1-2 años, pero al ser el más pequeñito con diferencia, le asignaron el aula de 0-1 año, también llamada «casa-cuna». Aún así esta siguiendo la programación de ambos niveles y por ahora esta dando todo buen resultado. De manera general asiste en horario de 9 a 17h. Tanto a papá como a mi nos hubiera gustado que asistiera de 9 a 13h el primer año, pero nuestra situación laboral no nos lo ha permitido. Por suerte, su adaptación ha sido bastante buena, aunque si que ha tenido días difíciles, pero esto ya da para otro post.

Cuando el empezó en septiembre a su clase asistían 5 bebés, ahora ya son 7. Tienen una educadora fija y todos los días acude la «teacher» para darles media hora de clase en inglés, por supuesto a través del juego.

Su «seño» me va contando que Álvaro es un niño muy movidito, con carácter y muy observador. Le encanta prestar atención y aprender cosas nuevas y por supuesto explorarlo todo.

En breve os subo todo lo que van haciendo.

Un saludo

Hola de nuevo

Hola de nuevo a tod@s. Tras varios años de abandono del blog me gustaría retomar este proyecto que con tanta ilusión empecé hace años y al que tantas horas dediqué.

Y es que la vida a veces da mil vueltas y en una de ellas te vuelves a encontrar. La gran crisis económica sufrida en España hizo que desconectase del sector educativo infantil y obtuviera la titulación de Administración y Finanzas, desviando mi carrera profesional hacía esta nueva línea.

Ahora, la maternidad me vuelve a motivar e ilusionar. Sí, he sido mamá y me gustaría compartir mi experiencia de crianza con vosotr@s.

Álvaro nació el 31/12/2018, por lo que ya tiene 13 meses y empezamos a disfrutar de un montón de actividades que me gustaría compartir.

Si os interesa, no dudéis en seguirme en el Blog e Instagram.

Un abrazo enorme

Caperucita Roja

En un bosque muy lejos de aquí, vivía una alegre y bonita niña a la que todos querían mucho. Para su cumpleaños, su mamá le preparó una gran fiesta. Con sus amigos, la niña jugó, bailó, sopló las velitas, comió tarta y caramelos. Y como era buena, recibió un montón de regalos. Pero su abuela tenía una sorpresa: le regaló una capa roja de la que la niña jamás se separó. Todos los días salía vestida con la caperuza. Y desde entonces, todos la llamaban de Caperucita Roja.

Un día su mamá le llamó y le dijo:
– Caperucita, mañana quiero que vayas a visitar a la abuela porque está enferma. Llévale esta cesta con frutas, pasteles, y una botella de vino dulce.
A la mañana siguiente, Caperucita se levantó muy temprano, se puso su capa y se despidió de su mamá que le dijo:
– Hija, ten mucho cuidado. No cruces el bosque ni hables con desconocidos.
Pero Caperucita no hizo caso a su mamá. Y como creía que no había peligros, decidió cruzar el bosque para llegar mas temprano. Siguió feliz por el camino. Cantando y saludando a todos los animalitos que cruzaban su camino. Pero lo que ella no sabía es que escondido detrás de los árboles, se encontraba el lobo que la seguía y observaba.
De repente, el lobo la alcanzó y le dijo:
– ¡Hola Caperucita!
– ¡Hola señor lobo!
– ¿A dónde vas así tan guapa y con tanta prisa?
– Voy a visitar a mi abuela, que está enferma, y a la que llevo frutas, pasteles, y una botella de vino dulce.
– ¿Y dónde vive su abuelita?
– Vive del otro lado del bosque. Y ahora tengo que irme sino no llegaré hoy. Adiós señor lobo.

El lobo salió disparado. Corrió todo lo que pudo hasta llegar a la casa de la abuela. Llamó a la puerta.
– ¿Quién es? Preguntó la abuelita.
Y el lobo, imitando la voz de la niña le dijo:
– Soy yo, Caperucita.
La abuela abrió la puerta y no tuvo tiempo de reaccionar. El lobo entró y se la tragó de un solo bocado. Se puso el gorrito de dormir de la abuela y se metió en la su cama para esperar a Caperucita.

Caperucita, después de recoger algunas flores del campo para la abuela, finalmente llegó a la casa. Llamó a la puerta y una voz le dijo que entrara.
Cuando Caperucita entró y se acercó a la cama notó que la abuela estaba muy cambiada. Y preguntó:
– Abuelita, abuelita, ¡qué ojos tan grandes tienes!
Y el lobo, imitando la voz de la abuela, contestó:
– Son para verte mejor.
– Abuelita, ¡qué orejas más grandes tienes!
– Son para oírte mejor.
– Abuelita, ¡qué nariz más grande tienes!
– Son para olerte mejor.
Y ya asustada, siguió preguntando:
– Pero abuelita, ¡qué dientes tan grandes tienes!
– ¡Son para comerte mejor!
Y el lobo saltando sobre caperucita, se la comió también de un bocado.
El lobo, con la tripa totalmente llena acabó durmiéndose en la cama de abuela.

Caperucita y su abuelita empezaron a dar gritos de auxilio desde dentro de la barriga del lobo. Los gritos fueron oídos por un leñador que pasaba por allí y se acercó para ver lo que pasaba. Cuando entró en la casa y percibió todo lo que había sucedido, abrió la barriga del lobo, salvando la vida de Caperucita y de la abuela. Después, llenó piedras a la barriga del lobo y la cosió. Cuando el lobo se despertó sentía mucha sed. Y se fue a un pozo a beber agua. Pero al agacharse la tripa le pesó y el lobo acabó cayendo dentro del pozo del que jamás consiguió salir. Y así, todos pudieron vivir libres de preocupaciones en el bosque. Y Caperucita prometió a su mamá que jamás volvería a desobedecerla.

FIN

El patito feo

En una hermosa mañana de verano, los huevos que habían empollado la mamá Pata empezaban a romperse, uno a uno. Los patitos fueron saliendo poquito a poco, llenando de felicidad a los papás y a sus amigos. Estaban tan contentos que casi no se dieron cuenta de que un huevo, el más grande de todos, aún permanecía intacto.

Todos, incluso los patitos recién nacidos, concentraron su atención en el huevo, a ver cuando se rompería. Al cabo de algunos minutos, el huevo empezó a moverse, y luego se pudo ver el pico, luego el cuerpo, y las patas del sonriente pato. Era el más grande, y para sorpresa de todos, muy distinto de los demás. Y como era diferente, todos empezaron a llamarle el Patito Feo.

La mamá Pata, avergonzada por haber tenido un patito tan feo, le apartó con el ala mientras daba atención a los otros patitos. El patito feo empezó a darse cuenta de que allí no le querían. Y a medida que crecía, se quedaba aún mas feo, y tenía que soportar las burlas de todos.

Entonces, en la mañana siguiente, muy temprano, el patito decidió irse de la granja. Triste y solo, el patito siguió un camino por el bosque hasta llegar a otra granja. Allí, una vieja granjera le recogió, le dio de comer y beber, y el patito creyó que había encontrado a alguien que le quería. Pero, al cabo de algunos días, él se dio cuenta de que la vieja era mala y sólo quería engordarle para transformarlo en un segundo plato.

El patito salió corriendo como pudo de allí. El invierno había llegado, y con él, el frío, el hambre y la persecución de los cazadores para el patito feo. Lo pasó muy mal. Pero sobrevivió hasta la llegada de la primavera. Los días pasaron a ser más calurosos y llenos de colores. Y el patito empezó a animarse otra vez.

Un día, al pasar por un estanque, vio las aves más hermosas que jamás había visto. Eran elegantes, delicadas, y se movían como verdaderas bailarinas, por el agua. El patito, aún acomplejado por la figura y la torpeza que tenía, se acercó a una de ellas y le preguntó si podía bañarse también en el estanque. Y uno de los cisnes le contestó:
– Pues, ¡claro que sí! Eres uno de los nuestros.
Y le dijo el patito:
– ¿Cómo que soy uno de los vuestros? Yo soy feo y torpe, todo lo contrario de vosotros.
Y ellos le dijeron:
– Entonces, mira tu reflejo en el agua del estanque y verás cómo no te engañamos.
El patito se miró y lo que vio le dejó sin habla. ¡Había crecido y se había transformado en un precioso cisne! Y en este momento, él supo que jamás había sido feo. Él no era un pato sino un cisne. Y así, el nuevo cisne se unió a los demás y vivió feliz para siempre.

FIN

La importancia de los cuentos

Los cuentos contribuyen a desarrollar la imaginación y la fantasía de los niños y a crear sus propios mundos interiores. Un cuento puede ayudar a los niños a superar posibles conflictos y a establecer valores.

Leer cuentos infantiles en familia refuerza los vínculos entre padres e hijos, y ayuda a que haya una mejor comunicación.

También ha sido una tradición para los abuelos leer cuentos tradicionales con los nietos. La relación de los niños con los abueños es muy especial, foméntala con la lectura de los cuentos que todos disfrutamos en la infancia.